El cielo se cubre. Lentamente mi sombra desaparece, al igual que la de las cosas que me rodean, mayoritariamente elementos fríos como el hielo en una época así de helada.
La maquinaria pesada que compone este lugar está casi completamente oxidada. Se ve que la mano del ser humano no toca sus piezas hace un buen tiempo atrás. Las bodegas de gran tamaño se adecuan al clima y la hora. Su infraestructura se cae a grandes trozos y yo me encuentro en este lugar sin que nada me importe.
Tuercas, clavos y fierros botados en el suelo reflejan muy bien el rubro en el que era utilizado este sitio. Piedras, maleza y musgo que se ha ido expandiendo por la subestructura a lo largo de los años, hacen que el nombre de la madre naturaleza, representado, no con su mejor cara, adorne el progreso, a la vez destructivo, del hombre contemporáneo.
Naturaleza y metales, que tan misteriosos y a la vez cínicos elementos veo yo, juegan un rol fundamental dentro de lo absurdo para mi mente, pero común en la involución de lo anteriormente evolutivo.
El viento empieza a soplar lentamente, provocando una alteración en el cielo y un desorden mínimo en mi cabello.
Los rayos de sol se asoman cada cierto momento, dando como resultado que mi visita y mi análisis profundo al sitio hayan acabado.
-----------------------------------------------------------
Uno de los textos que más me gusta de los que he escrito. Son pocas las veces que logro con exactitud poder definir en un escrito lo que pienso. Casi siempre puedo, pero no en un cien porciento.
La maquinaria pesada que compone este lugar está casi completamente oxidada. Se ve que la mano del ser humano no toca sus piezas hace un buen tiempo atrás. Las bodegas de gran tamaño se adecuan al clima y la hora. Su infraestructura se cae a grandes trozos y yo me encuentro en este lugar sin que nada me importe.
Tuercas, clavos y fierros botados en el suelo reflejan muy bien el rubro en el que era utilizado este sitio. Piedras, maleza y musgo que se ha ido expandiendo por la subestructura a lo largo de los años, hacen que el nombre de la madre naturaleza, representado, no con su mejor cara, adorne el progreso, a la vez destructivo, del hombre contemporáneo.
Naturaleza y metales, que tan misteriosos y a la vez cínicos elementos veo yo, juegan un rol fundamental dentro de lo absurdo para mi mente, pero común en la involución de lo anteriormente evolutivo.
El viento empieza a soplar lentamente, provocando una alteración en el cielo y un desorden mínimo en mi cabello.
Los rayos de sol se asoman cada cierto momento, dando como resultado que mi visita y mi análisis profundo al sitio hayan acabado.
-----------------------------------------------------------
Uno de los textos que más me gusta de los que he escrito. Son pocas las veces que logro con exactitud poder definir en un escrito lo que pienso. Casi siempre puedo, pero no en un cien porciento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario